En las profundidades del Círculo Polar Ártico, ya en el límite del norte magnético de la Tierra, Svalbard significa «costa fría». Pero el archipiélago tiene un clima relativamente suave en comparación con otras regiones de la misma latitud. El sol constante de medianoche en verano y el oscuro invierno (desde mediados de noviembre hasta finales de enero) son dos experiencias completamente diferentes, pero ambas inolvidables. Tierra de majestuosos glaciares, valles helados, renos y osos polares, Svalbard ofrece una experiencia única donde la naturaleza es la protagonista absoluta.
En este impresionante escenario ártico, exploraremos paisajes vírgenes, descubriremos la cultura local, viviremos aventuras sobre la nieve y observaremos de cerca una fauna sorprendente. Ya sea a bordo de una moto de nieve cruzando llanuras nevadas, dentro de cuevas de hielo milenarias o reunidos alrededor de una fogata bajo el cielo polar, cada momento es una conexión profunda con el mundo natural. Ideal para quienes buscan emoción, contemplación y autenticidad, todo ello en uno de los destinos más impresionantes y mejor conservados de la Tierra. La isla de Spitsbergen es la mayor de las islas del archipiélago de Svalbard